Tu voz, nuestra razón de ser.
jueves 4dejuniode 2026

Banco del Vaticano

El Papa Francisco y su cruzada contra la corrupción en el Vaticano: auditorías, controles y cuentas cerradas

Durante su pontificado, el papa impulsó una histórica reforma financiera para transparentar el manejo del dinero en la Santa Sede
El Papa Francisco y su cruzada contra la corrupción en el Vaticano: auditorías, controles y cuentas cerradas
El Papa Francisco y su cruzada contra la corrupción en el Vaticano: auditorías, controles y cuentas cerradas
Por Redacción Voces Críticas
miércoles 23 de abril de 2025

MUNDO (Redacción Voces Críticas) Desde su llegada al Vaticano en 2013, el Papa Francisco tomó una decisión que incomodó a muchos sectores de la Curia: avanzar con una profunda reforma en el Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco del Vaticano. La entidad, históricamente opaca en su funcionamiento, estaba envuelta en múltiples escándalos financieros vinculados al lavado de dinero, el desvío de donaciones y el uso indebido de fondos por parte de jerarcas e instituciones religiosas.

El pontífice argentino apostó a centralizar las finanzas del Vaticano y reforzar los mecanismos de control, con el objetivo de terminar con los “manejos oscuros” en el sistema bancario vaticano. Su primera medida fue ordenar una auditoría integral, que derivó en el cierre de unas 5000 cuentas que no podían justificar el origen o destino de los fondos. Muchas de ellas estaban a nombre de particulares, diócesis o congregaciones que no cumplían con los criterios éticos ni legales establecidos.

El IOR es una entidad única en su tipo: maneja donaciones de fieles de todo el mundo, administra inversiones y propiedades inmobiliarias de la Iglesia, y conserva depósitos millonarios de obispados, congregaciones y organizaciones católicas. Según su balance de 2023, , el banco administra: €5400 millones en fondos de clientes, 12.361 cuentas activas, €2.431 millones en activos totales, €2951 millones bajo gestión, €837 millones en custodia, 107 empleados, con un resultado neto de €30,6 millones (ligera baja frente a 2022).

Además, bajo la autoridad del Papa Francisco, el IOR fue auditado por la firma Mazars Italia S.p.A. y está bajo la supervisión de la Autoridad de Supervisión e Información Financiera (ASIF). La institución declara operar con estándares internacionales contra el lavado de dinero (AML/CFT) y bajo principios éticos católicos, excluyendo operaciones especulativas.

La lucha contra las redes de corrupción

Uno de los casos más resonantes surgió en 2023, cuando el Tribunal del Vaticano condenó al cardenal Giovanni Angelo Becciu, quien fuera colaborador cercano de Francisco, por haber utilizado fondos del IOR para invertir en propiedades de lujo en Londres. El cardenal accedió a un crédito de más de 200 millones de euros, poniendo como garantía fondos del banco. El juicio, inédito en la historia reciente del Vaticano, reflejó el alcance y la profundidad del proceso reformista impulsado por el papa.

Con el fin del pontificado de Francisco, algunos sectores internos del Vaticano temen que su legado anticorrupción no tenga continuidad. Sin un liderazgo decidido a mantener las reformas y la transparencia, existe el riesgo de que el IOR vuelva a convertirse en un espacio opaco para el manejo de fondos e influencias.

Francisco logró lo que parecía imposible: ponerle límites a una estructura financiera históricamente blindada y sospechada. Su cruzada anticorrupción en el corazón del Vaticano podría marcar un antes y un después. La incógnita ahora es si su sucesor sostendrá el camino iniciado o si, una vez más, los controles volverán a diluirse entre los muros centenarios de la Santa Sede. Informa Voces Críticas.